He aquí la Esclava del Señor, hágase en mí, según tu Palabra. Un SÍ que cambió la historia; que llenó el mundo de AMOR; un SÍ decidido, sencillo, único, ejemplo y real. Un SÍ impulso en la vida de todos los que sin miedo han entregado su vida por Él. Contemplando el Evangelio . Lc 1, 26 - 38 Una mañana, como otra cualquiera – o eso pensaba ella – el sol se hacía hueco entre las nubes, dejando entrever la luz de sus rayos; en el pueblo el alboroto del gentío acudiendo al mercado, los niños jugando en la arena; el crujir de las tinajas llenas de agua recién sacadas del pozo se camuflaba entre las conversaciones de las mujeres que las portaban, y entre ellas, María, adelantando el paso para llegar pronto a casa, tenía tanto por hacer que no quería dejar nada para mañana. Su sonrisa sorprendía a todo el mundo, parecía como si el agua no le pesase; por el camino saludaba a todos sus vecinos – esta muchacha tiene algo especial – se repetían todos. Al llegar a casa, se desabro...